Lux de Rosalía: ninguna mujer quiso nunca ser Dios
"Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo." "El Aleph", J. L. Borge s Dante, el gran héroe del Renacimiento, el-Hombre-en-el-centro, es guiado por el poeta romano Virgilio a través del Infierno y del Purgatorio. Pero este le abandona su mano en la entrada del Paraíso; el guía por ser profano tiene prohibida la entrada. A partir de allí al italiano lo conducirá su amada y esperada Beatriz, donde en la misma tónica de fan que mantiene en todos los cielos conocerá a los personajes de la Biblia. Un clásico no tiene spoilers: en el último canto-el XXXIII del Paraíso- Dante ve a Dios. Ve la luz más suprema conocida que le parte los ojos como un rayo hasta que lo hace doler, le entumece los músculos oculares. Ve el número tres partido en colores, continentes, figuras geométricas, se le nubla su vista y ve la nebulosa antes de imaginarla y comprobarla. Pide que su lengua siga funcionando p...