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Mostrando entradas de enero, 2026

Alienación y dosis de felicidad en El descontento de Beatriz Serrano

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Cuando era chica en el horario de la noche, mi mamá después de trabajar en el estudio y de trabajar haciéndonos la comida a mis hermanos, a mi papá y a mí exigía su momento de paz. Este implicaba el ritual de ponerse un camisón y sentarse frente a la TV: agarraba el control remoto al que llamaba "control de la situación" porque quien lo tenía decidía qué se veía -una disputa entre mi madre y nosotros sus hijos que queríamos ver dibujitos animados. Mi papá se ubicaba fuera de la discusión porque no veía televisión; le decía a este objeto "el sorete", tipo "apaguen el sorete"-. A esa hora mi mamá ponía Showmatch o alguna novela de Polka. Yo la acompañaba y aprehendía la sensualidad genérica del desnudo de vidriera de esas modelos, bailarinas y mediáticas y también aprendía qué era el amor a través de esas novelas románticas (aunque Crismo hizo su trabajo), pero al mismo tiempo algo me repugnaba de esos programas: la cortada de polleras de Tinelli o el amor ...

La ficción del ahorro de Cármen Cáceres: un relato de la inestabilidad criolla

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  La ficción del ahorro  de Cármen M. Cáceres es una novela en la que se realizan acciones ridículamente seguras en medio de una atmósfera de inestabilidad : esa palabra que vuelve cíclicamente como un elemento ominoso en la realidad nacional. Acciones seguras como esconder fajos de dólares abajo de la ropa y llevar una mochila de engañabobos, probarse la vestimenta de una muerta, irse a estudiar a Capital como un sueño profundo de ascenso social. Pero la inestabilidad es la estabilidad de este país y del proyecto provincial en la Misiones en la que está ambientada la novela, aunque las diferencias entre las capas sociales sean muy sólidas: tiene pileta/ no tiene plieta; tiene techo de chapa/ tiene casa de material. La ficción del ahorro también es porque en última instancia es eso, una ficción; nada real. En Argentina no se puede ahorrar.  Pienso cómo leerían afuera esta novela porque su lectura requiere un trabajo de reposición. Ernest Hemingway tenía su "Teoría del Ic...