Bienvenidxs a mi Blog
Hola, bienvenidxs a mi Blog.
O mejor dicho, bienvenidxs a este proyecto aún no enmarcado en nada, ni delimitado, ni delineado, ni esbozado, bajo ningún tipo de circunstancia. Mejor dicho: bienvenidxs a subirse a bordo de este blog. Voy a intentar que sea un viaje por la escritura.
Y quizás la idea de viaje sea la más apropiada. Quizás porque tengo muchas ganas de irme de vacaciones. Quizás, como decía Sor Juana Inés de la Cruz, escribo en el "apuro de los traslados". Comparto con ella este estado transitorio en el que me encuentro, y quizás sea que esa transición la encuentro en la escritura.
Me surgió la idea de realizar esto por distintos motivos, ninguno de los cuales me otorga la seguridad suficiente para decirles: me abrí un blog, voy a publicar cada determinada cantidad de tiempo sobre ciertos temas. No. Ojalá fuera ese tipo de blog, pero no es.
Hay muchos temas sobre los que escribo y sobre los que me interesa escribir. De chica quería abrir un blog para subir mis poemas. Pero es muy cursi. También pensé que un blog podría servirme como portfolio creativo de redacción. Pero es muy plástico. Mis ideas sobre la cultura las publico en general en otros portales. Pero este blog puede ser una puerta de entrada a otros tipos de pensamientos.
Algo sé de esta propuesta que estoy construyendo. Procuro fervientemente deshacerla de todo atisbo de utilidad. Adorniana a full en esto, pero en el momento en que quiera escribir "para algo" voy a dejar de hacerlo. O voy a querer cobrar por eso, y no cobrar, es un chasco, o al contrario, un convencimiento total de lo que se dice. Pero si bien este blog me va a permitir dejar la palabra escrita y sellada con fuego, en realidad son más ideas en el aire, y algún que otro trabajo de teoría, no sé.
Volvamos a la idea de Sor Juana. Esa escritura apurada me hace acordar a quien le da nombre a este blog. No es un deportista, pero sí un boxeador de la palabra. Roberto Arlt escribió el prólogo más preciso y contundente a una novela. Antes de que empiece la segunda parte de Los siete locos dice que escribió "siempre en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana" y que "Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquier parte".
Esto me hace pensar en que no hay mucho tiempo para escribir creativamente, digamos. La escritura es un oficio que para perfeccionar necesita de todos los días. Necesita que constantemente nos sentemos frente al teclado y digamos algo, una idea mínima. Necesita de muchos papeles acumulados en la basura, o en la papelera de reciclaje. De todas maneras, trabajo en la escritura creativa, pero me refiero a otra cosa. Me refiero a ese cuarto propio donde las palabras van dirigidas a una misma o a nadie.
En mi caso, esas ideas se me vienen a la cabeza un domingo quizás, a las tres de la tarde, cuando algunos recién se despiertan, y en el silencio interrumpido por dos frenadas de colectivo observo a una o dos moscas que chocan contra el vidrio de la ventana. Son ideas que aparecen en momentos de soledad, aunque sea difícil encontrarlos.
"Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un "cross" a la mandíbula." Muchas veces lograr ese espacio de recogimiento es una aventura compleja, pero qué bien cuando se logra. Siento que en esos momentos en los cuales me dan ganas de escribir (unas ganas genuinas, propias), gano una apertura sensible con el mundo.
Pero es un mundo donde se crean y consumen datos textuales como si hubiera que alimentar a un gigante vomitador. Un mundo, donde el "¿Qué estás pensando?" no es solo una pregunta para que te conectes con tu interioridad, no es tu terapeuta, no. Es una puerta abierta hacia el algoritmo. Ese "¿Qué estás pensando" que invita a la emergencia del solipsista escenario virtualizado en las redes sociales. Allí, donde cada uno es la estrella, recitando el monólogo consumible de sus días. La pregunta de Zuckerberg, hoy es casi de pura cordialidad o diplomacia. Sino, fijate que cada vez que ponés aceptar a la notificación de "¿Permite que el micrófono acceda a su teléfono?" te escuchan en los pasadizos subterráneos de las finanzas.
Por el tema de la generación y consumo de contenidos en masa, noto que actualmente se piden en los portales de empleo más "redactores" y menos "periodistas". También quiero hablar de esto en futuras entradas. Benjamin a propósito del periodismo decía en "El narrador":
"Una causa de este fenómeno es inmediatamente aparente: la cotización de la experiencia ha caído y parece seguir cayendo libremente al vacío. Basta echar una mirada a un periódico para, corroborar que ha alcanzado una nueva baja, que tanto la imagen del mundo exterior como la del ético, sufrieron, de la noche a la mañana, transformaciones que jamás se hubieran considerado posibles. Con la Guerra Mundial comenzó a hacerse evidente un proceso que aún no se ha detenido. ¿No se notó acaso que la gente volvía enmudecida del campo de batalla? En lugar de retornar más ricos en experiencias comunicables, volvían empobrecidos."
La perspicaz observación cobra más vigencia en la redacción actual donde importan más los clickbaits y las claves de la estrategia SEO que la subjetividad del narrador. Benjamin hace una pregunta valiosa por la experiencia, y este viaje de escritura que es contrario a la lógica de la rapidez y la optimización, en esta búsqueda del instante vacío de utilidad, intentaremos abordarla.
De todas maneras, mi idea acá no es denostar este tipo de trabajos de redacción que hago a mucha honra. Pero es con un poco de sospecha que van a lograr abrirse mis sentidos a la experiencia de este viaje. "Y que el futuro diga", como decía el boxeador de la escritura.
P.D: Buscando la transitoriedad del texto, escribí esto en la hora de almuerzo y así va. Que conste.
P.D 2: Si quieren dejarme temas sobre los que les gustaría que escriba, pueden hacerlo sin problemas.

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