Las heridas poderosas

 El cuerpo: un plazo fijo que no redobla el interés por nadie y para nadie,

Un punto que dibuja una linea manteniendo un fino equilibrio hacia ninguna parte,

Masticando bruxismo se rompen las rocas de los dientes como olas un día de tormenta amarilla,

Una flor deshuesada que se seca en la ventana de una carnicería,

La carne trémula como una partitura de piano descompuesta.

El chiste jugoso y distante. Cínico. 


La suavidad arrugada tapa la maciza juventud,

Golpean los escudos

Los viejos. 

Joden con humor y rabia a los traidores, a los perros con botas.

La Historia que nos parece tan pesada a nosotros y para ellos, a pesar de la densidad, tiene que defenderse como una conquista. 

Sus años de aportes. 

Las que no llegaron. 

parece la pólis en las que los que de verdad saben son los viejos y el 90% de la gente es esclava.

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